El Estado Soy Yo

Sí el mundo está demente... mi cordura lo demuestra

jueves, junio 29, 2006

Mi Estado "Soberano"

Una de las cosas que más atraen del pertenecer a una clase gobernante, es precisamente eso... "gobernar". La subyugación del prójimo a un mandato particular: el nuestro.

Quizás ahí una de mis motivaciones para tener mi propio Estado. Aunque claro, debo reconocer... que no es un Estado cualquiera... no hay legisladores, porque las únicas leyes que podrían existir, son las gramaticales... y está claro que no se respetan... Al ser este Estado mío, ¿Podríamos hablar de Autoritarismo? ¿De Totalitarismo?... Noooo, bajo ningún punto!!!. Al contrario... las libertades son tantas... que hasta a veces las palabras me dominan y no yo a ellas. Creo que no podría ser de otra forma... todo lo que ustedes ven escrito... no podría salir de mi boca, jajaja. Y me van a perdonar la autorreferencia de nuevo... pero no concibo otro ejemplo más "ejemplar" que mi Estado... mi espacio témporo-espacial-cibernético... donde los acontecimientos pueden ser relatados de atrás hacia adelante... de adelante hacia atrás... sólo es cosa de fijar la mirada en un punto y comenzar el relato.

En un Estado con legisladores... existiría el recelo a decir cosas, existiría la confabulación y la intencionalidad de decir cosas para fines particulares... en este caso no es así... mis propios habitantes mentales se manifiestan libremente... plasmando en frases lo que a veces podría carecer de todo sentido... pero que, sin embargo, lo tienen en este lugar. La injusticia tampoco existe... no hay palabra que no sea "justa" en sí misma... carecen de reemplazo, y en conjunto construyen una "visión estatal".

Y como todo Estado, también tiene su "punto ciego", y es que no puede verse a si mismo, sino a través de lo que otros ven de él. Siendo así, la "soberanía" no es otra cosa que la autopercepción de independencia que se diluye al momento que es cuestionada por otro... ¿Quién me da esa legitimidad a mi?. Uds. mismos... al ser parte del entorno de mi Estado, al mantener contacto con él, le otorgan la soberanía que necesita, lo legitiman, lo estabilizan... cuando eso deje de pasar, mi Estado morirá... y se diluirá... relegándose al rincón del olvido y de la decadencia.

sábado, junio 17, 2006

El que grita se queda ronco

Había pensado iniciar este post haciendo referencia a la película "Se Arrienda"... pero en verdad eso sería aplicar sobre mí una comparación que no tiene lugar en este minuto. Por eso comenzaré por exponer la dinámica más elemental a la cual debemos enfrentarnos a diario: EL EJERCICIO DEL PODER... uhhh, me dio susto de sólo escribirlo... mentiraaa. En realidad tiene que ver más con una ofuscación y una crítica que siempre me ha rondado en la cabeza.

¿Qué es el poder?

Hay mucha gente que cree que el poder es un bien escaso y que por lo mismo es tan preciado: ERROR. El poder no es un bien escaso, sino que al contrario, creciente y abundante... es como la plata... hay mucha, pero está "mal" repartida. Algunos podrán hacer la conexión: el que tiene plata, tiene poder. Sí, es fáctible, pero no es una relación única. Dado que el poder puede ser parte de una persona sin que esta tenga ni un 20... sin embargo, su "influencia" (carisma?) es capacidad de poder. Si lo piensan bien, tendemos a decir que es un "instrumento" que facilita un montón de cosas... pero no falta quienes consideran el poder como un fin en si mismo: el poder por el poder. Esta percepción tiende a distorcionar la valoración del mismo por parte de las personas: se le ve como algo dañino y perjudicial, cuando en verdad se trata de una forma elemental de relación entre las personas.

¿Dónde está el poder?

Todos tenemos poder. Es cosa de ver cómo vamos catalogando a la gente que conocemos: "manejable", "manejable con reparos", "complicada", etc. Estas categorías no son otra cosa que la capacidad de poder posible de ejercer sobre ellas. No digo que sea conciente (o a veces sí), pero funciona como los ordenadores... 1 y 0.

¿Qué podemos hacer con el poder?

Muchas cosas, dependiendo de lo que deseemos. He ahí el principal problema de nuestra modernidad (o post modernidad... o como mierda quieran decirle): no sabemos qué hacer con el poder que tenemos... somos unos bebés en juego de grandes, mal utilizamos la potencial herramienta para conseguir lo que deseamos, no porque desconozcamos su existencia... sino porque desconocemos los reales fines para los cuales deberíamos utilizarla.

viernes, junio 02, 2006

Sexo, drogas... pero sin rock and roll

"Mi cabeza me da vueltas. Creo que fue mucho, casi ni recuerdo cómo fue que me trajeron de vuelta a mi casa. El Rodri me llamó hace un rato para saber cómo había amanecido... es más tierno él... quizás debería pololear con él, casi no hay minos buena onda"

Si esto no ha salido de boca de ustedes, tal vez sí de alguna conocida o conocido (invirtiendo algunas identidades, claro). Tal vez me exceda un poco en este análisis; de todas formas considero entretenido hablar de este tipo de cosas.

CARRETE!!!!, ¿Qué mejor instancia para liberar tensiones, suspender el tiempo y pasarlo mejor?... bueno, bueno... no se confíen... el carrete también tiene su lado estresante después de todo. ¿Han escuchado hablar acerca de la "instrumentalización"?... eso de que el fin justifica los medios y bla bla. Pues bien, el ejercicio es el siguiente: piensen de cuántos carretes a los cuales han ido, en algún minuto buscaron que fuera escenario para algún evento propicio... más allá del "relajarse y pasarlo bien". Si todavía no me explico bien... habrá que colocar un ejemplo.

Un día le preguntaron a un joven (amigo mío por cierto), "¿Por qué carreteas?". Él contestó: "Porque conozco minas, me las engrupo, tomo como esponja y nadie me dice nada". Ok!, válido. A una joven le hicieron la misma pregunta... ésta contestó: "Porque hay minos lindos, te engrupen y no quedai mal si agarrai con él... aparte que podís tomar, volarte y olvidarte un rato del mundo". No voy a empezar con la paja de la teoría de la evasión ni nada por el estilo... lo que busco ilustrar es una dinámica que se ha ido transformando en el tiempo: el carrete hoy es "el aquí y el ahora, y el nunca más". El "aquí" como espacio en el cual se puede hacer de todo, el "ahora" como el tiempo en donde el resto del tiempo importa un carajo, y el "nunca más" porque si no pasa nada ahí (o si pasa de todo), al día siguiente será olvidado. En conclusión, toda la racionalidad y los caldos de cabeza se suponen suspendidos en el carrete y se postergan para la caña del día siguiente... que en el peor de los casos dura sólo 24 horas.

¿Tiene algo de malo?... ¿En qué difiere de la "fiesta" en general?. No tiene nada de malo, y su diferencia con la "fiesta" en sentido clásico del término, me parece que está en que ahora el carrete se piensa en un "medio" y no en un "fin en si mismo" (que comentario más weberiano, lo siento). Ahora el carrete no es sinónimo de diversión y algarabia por excelencia... ahora es un mecanismo mediante el cual te buscas sensaciones que suspendan el resto de tu vida... no se trata de "detener el tiempo", sino de "gastarlo"... que pase rápido, que venga el capítulo siguiente... esperar la caña del dia siguiente para seguir con la vida y esperar el fin de semana siguiente. Sexo, drogas... pero sin rock and roll... es decir, sin "música", no hay melodía... se busca el ruido y el estruendo, el corte temporal... "se me apagó la tele" ("paren el mundo que me quiero bajar", etc.), desconexión total. Diferencias que pueden parecer sutiles, pero que si las observan bien, producen cierto estres y presión: la presión de que "tenemos que carretear", "tenemos que liberarnos del tiempo", y el estres de sentir que puede llegar a no tener compatibilidad alguna con nuestra vida cotidiana, y que debemos casi tener una vida paralela (la diaria y la nocturna).

No es menor, la singularidad humana nos sorprende a veces... nos preguntamos cómo puede haber gente capaz de mentir, inventar, llevar una vida doble... y nosotros lo hacemos todo el tiempo. Es parte de adoptar "roles", de "hermano", "amigo", "hijo", "compañero"... y ahora de "carretero". El perfil "carretero" es singular, no es "nuestro yo cotidiano", es la expresión de lo oculto o como quieran llamarlo... una necesidad de escape que toma un cariz casi de presión social que de una decisión voluntaria o personal... jajaja... siiii, somos arrastrados, casi de manera inevitable a este "antro de perdición". No, no se equivoquen... no estoy en contra de eso... sólo que me llama la atención la forma en la cual el "carrete" (nacido como forma de esparcimiento y ocio) se ha ido convirtiendo en un personaje social con características que podemos describir, y casi una personalidad a la cual atribuir cierto tipo de conductas de nuestra parte... un rol más por el cual preocuparnos... una fuente de estres adicional para muchos... ¿será que ya a estas alturas todo se trata de ficción?. Bueno, podrían empezar a averiguarlo.